1.04.2007

Mauricio

No diré detalles, pero cada cuatro de enero -desde hace quince años- mi día tiene una pequeña pausa y si escuchan con intención, podrán ver por sus orejas un suspiro azul, cariñoso y entrañable, ¿Algún motivo? Sencillo, mi mejor amigo, o alma gemela, o casi conciliación, hermano seleccionado, cómplice real y nada más, nace nuevamente... acepciones enormes pero bien merecidas -me digo-, y ahora en este cuatro del primero del dos mil siete, suspiro fuerte y más prolongado... por ese abrazo que no te pude dar, pero te doy...


No son melancolías, contigo viví el tiempo suficiente para saberte querido toda mi vida y fue el tiempo necesario para darme por querida en las distancias más enormes, en los años más alargados y en desolaciones en las cuales el frío se mitigaba al sentir que en algún momento -de tus años-, te perdías en una sonrisa mía almacenada en una cajita de Olinalá, en la que si la abres despacito - así como cuando de puntitas robas besos al ser amado que duerme -, podrás escuchar "se busca", "Everything I do, I do it for you", o quizá rascándole un poco en esa misma cajita, encuentras a "el hombre manos de tijera" acompañado de la música de "pretty woman"... o al menos eso me hacía sentir mejor, pensar que me guardabas... por qué yo tenia en mis sentires, muchas de tus sonrisas...


Suspiro de nuevo... y hasta mis treinta me llega el olor de tu adolescencia -ese limpio, fresco, verde abrazable omar-, mezclado con la esencia del shampoo de manzana de mi cabello, el olor de las conversaciones en la banca fría del patio enfrente de casa, el olor de tu nuevo perfume en el viento pisándome los pasos en las competencias cada domingo... la complicidad de escuchar, de hablar, de ser... el saberte sabiéndome, sintiéndome, sintiéndonos... el olor a sal de tus lágrimas, mis lágrimas, nuestras desolación vislumbrada por la tristeza anunciada de sabernos separados... fue fuerte, te lo digo ahora y sé que en ese momento tú también te morías un poco al pensarnos lejos... por el cariño tan enorme... por eso que sentimos...


Y me morí en algún espacio de mis quince, entre la tormentosa idea de madurar, de dejar de lado lo que sientes, lo que quieres, o era el miedo quizá, de no sentirte más conmigo... y lo que fuere, te fuiste como la lluvia cuando se evapora, poco a poco, secándose por el brillar de los otros soles, de las circunstancias, de todo lo demás y esas cosas... pero la lluvia siempre existe o el sol regresa, más anciano pero regresa y la cosa ahora es que con todo... yo te sigo guardando este cariño, este abrazo que no nos damos pero me das cada vez que preguntas por mi, por lo saludos que me envías llenos de burbujas marrón... y por los momentos que quedaron pendientes entre tus muros y los míos...


Lo que tengo claro, es que te debo catorce abrazos de cumpleaños, muchos de consuelo, miles de necesidad y más de cien por puro gusto... tendríamos que verlo en algún momento y sé que para ese entonces -para nuestro tiempo, pa´cuando sea-, habrá una conversación de minutos que durará mil noches, mil madrugadas, dos mil soles... como cuando hablabamos, ¿Lo recuerdas?


Sin conteo, sin años, sin reclamos ni rencores, acerca el oído y afina los brazos para sentirme... una vez más, una vez más...
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MOMB: ¿Cómo te hablo con el sentimiento de adolescente y los pensamientos de una mujer? Debimos ser los niños, ¿somos los niños, qué no?... el sol fue, por el el ser, por la luz que me transmites a pesar de la enorme distancia, por lo cotidiano que a veces se deja de sentir, o uno quiere olvidar, pero existe...

8 comments:

fgiucich said...

Esta carta abierta tiene todos los colores de una amistad que se diluyó en el tiempo pero que permanece intacta en el corazón. Abrazos.

AZUL said...

Hermosa carta....que honra una amistad a través del tiempo y sentimientos...

Un abrazo y gracias por asomar por mi ventana yo volveré a tu riconcito!!

Bikos :)

Juan Carlos Morgado said...

Que hermosa carta... espero que cuando se encuentren el abrazo ilumine cada rincón de tus recuerdos.



cuídate




Saludos desde Valparaíso

Amor said...

Precioso, Denia. Qué inmensa suerte el colega Mauricio, de haber estado cerca de ti, que eres una persona llena de
Amor
El 4 de enero tiene para mí un significado especialmente triste este año, pero febrero tiene un significado especialmente alegre
;-)

Nacho ® said...

Una cancioncita en portugués...

A eso me recuerda la carta.

Una tarde tibia, un cafe helado, un cigarro a la mitad.


Hermosa. Adios.

maocevallos said...

Me hiciste recordar a mi gente que se fue. Todos tenemos alguien que se fue a quien no le pudiste dar mas. La mejor forma de quedarse es irse.

Besos.

tierragramas said...

por qué tengo la impresión que ya había posteado?

O tal vez sí lo hice y mi comentario desapareció?


vaya cosa.

:(

tierragramas said...

bueh, pero volví a postearlo again

¿sabes?
por ahí escuché que cuando se recuerda a alguien, la distancia, el apartamiento, nunca es tal. Simplemente hay una pausa.

Tu recuerdas mucho a tu amigo. Y qué lindos recuerdos tienes de él. Aunque hayas muerto, resucitaste. Y aquí estás escribiendole algo tan bello.

Saludos!